¡Concepcionistas en Javier!
Después de 7 años, volvimos a unirnos como familia concepcionista para peregrinar a Javier. Esta vez en compañía de toda la diócesis de Madrid, desde donde salimos más de 600 jóvenes el viernes 14 de marzo, tras el envío en la parroquia de San Juan de la Cruz.
El sábado por la mañana comenzamos los 15 km que nos separaban desde Sos del Católico hasta Javier. Bufanda, guantes, botas y muy buen humor para afrontar el camino y desafiar el viento helador de la jornada.
Sin embargo, ¡lo mejor estaba por llegar! Al celebrar la Eucaristía en la explanada frente al Castillo de San Francisco Javier, la fría tarde no impidió que el corazón se caldeara al ver a tantos “peregrinos de la esperanza”, unidos bajo la bandera del mismo Señor que un día, hace ya mucho tiempo, conquistó el corazón de San Francisco Javier, quien vivió de niño en este mismo lugar.
Más tarde pudimos visitar el castillo y disfrutar junto al resto de peregrinos. Allí nos esperaba la famosa talla del Cristo de Javier que, con su particular sonrisa, se convirtió en aliento e impulso para renovar nuestra esperanza, nuestros compromisos de cuaresma y nuestra vocación misionera como jóvenes dentro de la Iglesia.
Acabamos el día con una merecida ducha y un tiempo de adoración que nos ayudaron a caldear cuerpo y espíritu para emprender nuestra siguiente jornada.
El domingo, de vuelta, paramos en Logroño para celebrar la Eucaristía, comer y visitar la ciudad.
Por la tarde, llegamos a Madrid, destino final para algunos de nuestros concepcionistas, parada intermedia para muchos otros, que retomaron desde allí su viaje hasta casa.
¿Cómo resumir todo lo vivido? Con un enorme gracias. Una peregrinación que nos sigue invitando a convertirnos, a caminar en esperanza y seguir preparándonos para la Pascua en este año jubilar.

